Desde hace tres años se celebra en Arcos de la Frontera un encuentro de Patchwork organizado por la Delegación de Cádiz de la Asociación Española de Patchwork. Este año fue el domingo pasado, y allí fuimos mis amigas y yo a la conquista. Empezamos con un desayuno opíparo, que casi nos hace llegar tarde, pero solo casi.
Aquí a nuestra llegada, de derecha a izquierda: Carmen, Inma, Mª José, Esperanza, Pepa, Leni, Coni, Pilar y yo. Pepa, Coni e Inma ya habían venido en otra ocasión y se lo habían pasado tan bien que llegábamos todo ilusionadas y dispuestas a pasárnoslo lo mejor que pudieramos. Las impresiones fueron estupendas porque el sitio era maravilloso, con unas vistas de Arcos espectaculares, es un pueblo muy bonito y totalmente recomendable para quien no lo conozca.
El lugar de celebración es una casa rural restaurante precioso; las mesas de trabajo y parte de la exposición se pusieron en un patio rústico con una bonita decoración. Aquí estamos todas menos Pilar, la fotógrafa, yo como el jueves, en el centro
Pero en la parte de atrás había un jardín maravilloso donde se expusieron los quilts más grandes, los cojines, los bolsos y otras cosas.
El encuentro fue todo un éxito, la participación altísima, se expusieron muchos quilts, cojines, bolsos. Nosotras llevamos un quilt que hicimos entre doce amigas, y al que llamamos "Doce meses, doce amigas", porque es un calendario que diseñé con los meses del año representados por cosas típicas de cada uno de los meses en nuestro entorno: los Reyes Magos, el Carnaval, la Semana Santa, la Feria, las flores de mayo, el fin de curso, el mar y las playas en verano, la vuelta al cole, los "tosantos" típicos del otoño, el Día de Difuntos y la Navidad. No nos llevamos premio, pero como si nos lo hubieran dado.
Aparte, llevamos otros quilts y bolsos que habíamos hecho individualmente, yo llevé mi colchita de insectos
Fue gente de muchos sitios, del País Vasco,Canarias, varias provincias de Andalucía y de la nuestra, de Cádiz. Conocimos a mucha gente, toda agradabilísima, aquí está la representación de Chiclana de la Frontera
Después de la mañana trabajando en dos colchas en las que hicimos todas en común, en un salón de celebraciones comimos estupendamente y se siguió trabajando en las colchas, que después se rifaron. En la que nosotras participamos quedó así de bonita,
pero nos quedamos con dos palmos de narices porque no nos tocó.
No faltó de nada, de merienda café con pastas y unas tartas que hizo una de las organizadoras, que daba pena comérselas, pero que estaban riquísimas.
Después se entregaron los premios, el primer premio se lo concedió el jurado a la colcha que yo se lo hubiera dado, con motivos Baltimore, de una confección exquisita, y con un acolchado a mano digno de verse, perfecto.
Después a casa, y el viaje de vuelta fue de lo más divertido, nos reímos como hacía tiempo que no lo hacíamos ninguna. Así que ya nos hemos apuntado para el año que viene ¡Volveremos!