Esta novela de Sara Gruen la tenía guardada hace tiempo en mi lista de pendientes, y como me gusta variar de registro de vez en cuando, la he escogido para intercalarla entre sagas y novelas negras. Como en otras ocasiones, me he resistido a ver la película porque donde estén las imágenes mentales que te produce un buen libro, que se quiten las estereotipadas que nos ofrece el cine. Sin desmerecerlo, que también me gusta el cine, y mucho.
Como casi siempre me llamó la atención el título, pero esta vez me equivoqué, porque a mi no se por qué me llevó a Africa cuando en realidad la novela está ambientada en Estados Unidos. Lo de los elefantes no es por los elefantes libres de Africa sino por los elefantes del circo.
De eso va la historia, es una historia de amor que transcurre en el circo, contada a través de los recuerdos de su protagonista, el veterinario Jacob Jankowski, que por cierto, en el cine interpreta Robert Pattinson pero que no se corresponde con la idea que tengo de Jankowski
Es una magnífica novela, a mi parecer muy bien escrita, que engancha, al menos a mi, desde las primeras páginas. Además está magníficamente documentada, como la autora nos explica cuando nos cuenta en modo en que surgió esta novela y de qué fuentes bebió para escribirla.
La historia de amor, aún siendo bonita, es quizás lo que menos me ha interesado del libro, y sin embargo he disfrutado enormemente entre sus páginas conociendo el peculiar mundo del circo en trenes, completamente desconocido para mí. Bueno, la única referencia que tenía es la de Dumbo, una película cuyo vídeo que me he tragado cientos de veces con mis hijos y a la que constantemente me ha recordado el libro.
Los personajes son fantásticos, empezando por el joven veterinario, pasando por los artistas, el director y terminando por los trabajadores menos cualificados, los peones, que se desenvuelven en estricto sistema de clases donde cada uno tiene establecido rígidamente su lugar. Hay de todo, personajes duros y malvados, duros o endurecidos que resultan ser tiernos, buenos y también vulnerables. Sin olvidar la fauna, unos animales que despiertan una ternura especial: la elefanta Rosie, el león Rex, la perrita Queeny, el chimpancé Bobo, o los caballos.
Otra novela estupenda, curiosa y muy entretenida que no puedo dejar de recomendar.